Inserito da: antopar | Febbraio 13, 2008

No fue casualidad

Julio,

no fue casualidad,

las lágrimas que bajaban del cielo,

 no fueron casualidad,

el vestido color rosado y mis risas,

no fueron casualidad.

Tus miradas tan calientes y reafirmantes,

No fueron casualidad.

Después entendí lo que nos estaba pasando.

Fue conversando contigo que descubrí

que tu nombre se quedó escrito en mi corazón.

Que no hay abrazos que me desahogan

y que me quitan el frío como los tuyos…

y que todo se termina,

menos nosotros dos.


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